La gloria de Dios en el trámite
El cuento del trámite Eran poco menos de las nueve de la mañana cuando llegamos al edificio para el trámite. Ivelice tenía el número veinticinco y yo el siguiente. Todos los asientos de la sala estaban llenos y había personas de pie. Alrededor de cuarenta personas esperaban su turno para completar el trámite en esta […]
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